Mis sentimientos había Felipe se hacían cada día mas fuerte, cada DIA era mas el hermano que siempre había querido mientras que francisco seguía siendo algo confuso.
Este año era extraño para mi, de la mas ignorada había pasado hacer la mas vigilada y no me acostumbraba a eso, era cruel en cierto sentido pues no tenia mi propio espacio de prevacía.
A pesar de eso, no era capaz de hacer alguna amiga, me sentía sola.
Aunque eso no era el mayor problema, el problema era que mi corazón me estaba traicionando.
Este nuevo año había comenzado, pero no como yo esperaba, mis calificaciones habían subido, pero en matemática seguía siendo un asco. xD
Me encantaba la idea de ir a una empresa para sacar a flote los potenciales. Lo consideraba estupendo pues seria una gran oportunidad y una gran experiencia. Era algo extraordinariamente emocionante.
Los profesores de este año eran todos nuevos y cada uno era distinto, en todo aspecto tanto físico, como para enseñar, todos era un asco. A excepción del profe de matemática, el explicaba demasiado bien, comprendía y enseñaba cada concepto por muy simple que fuera, pero ni así era capas de entender, las materias me entraban por un oído y salían por el otro, ni con tapones en ellos lograba que se quedaran en mi mente.
Ese día cuando salimos de clases, francisco estaba conversando con sus amigos, nuestras miradas se cruzaron pero no fue mas que eso. Yo estaba caminando rumbo a casa solitariamente como todo los días, cuando me detuve en el kisko, escuche mi nombre y voltee a ver, Daniela mi vecina me llamaba para que me fuera con ella, en ese momento los autos pasaban como locos, como si de alguna carrera de maniáticos se tratara, yo le asía señas para que se apurara, en ese momento francisco se despidió de sus amigos, cruzo la calle y se acerco a mi, y me miro de una manera extraña, le pregunte – que pasa? – Nada, creí que me llamabas, dijo el, - No, solo esperaba a mi amiga, a lo cual el respondió – a ok adiós nos vemos mañana. Y se alejo, jamás olvidare sus ojos de angustia cuando le dije que no lo llamaba a el. Pasaron 10 minutos y Daniela no cruzaba, me aburrí y me fui, tonta, tonta tonta, me dije una y otra ves como había perdido esa gran oportunidad de irme con Francisco solo por esperar a Daniela. A lo cual ni siquiera con ella me había ido. Estaba arrepentida.
Cuando llegue a casa no había nadie, ni siquiera los gatos. Asi que tire mi bolso y subí a mi habitación.
En mi casa la situación era igual de aburrida y a mi padre se le había metido la loca idea de operar a mi gata, pobrecita que culpa tenia ella de desear ser madre y estar enamorada de una bola de pelos llamada flofi, un gato angora y obeso que vivía en la otra calle.
Volvamos al tema de Francisco, el era mi mas grande misterio, su actitud era sorpresiva, podía pasar de lo mas frió a hacer el galán mas educado de toda la historia. Me llamaba mucho la atención cierto rasgos físicos pues eran similares a un chico de mi pasado.
Esa noche no dormí bien, di muchas vueltas en mi cama, solo deseaba que amaneciera pronto, y así poder ver a francisco.